Va llegando la hora que te pongas manos a la obra en serio. Decimos en serio, porque sabemos que eres un chic@ muy responsable que ha llevado sus estudios al día.
Pero claro, este es el momento de dejar los repasos a un lado y ponerse en serio con el tema del estudio. Ahora respiras, comes y vives por y para los exámenes. Es ese momento del año y tienes que dar lo mejor de ti.
Y aquí estamos nosotros para echarte una mano con toda esta tarea. Queremos que no pierdas ni un segundo y que tanto esfuerzo se vea recompensado con una bonita nota final.
Claves y consejos para organizar mejor tu tiempo de estudio durante los exámenes
En tu batalla por ir devorando créditos y cogiendo asignaturas nuevas, necesitas una pequeña guía que te ayude a seguir el foco. Lo decimos porque es muy fácil despistarse y perder el norte, Madrid cuenta con mucho que ver y hacer, y seguro que ya tienes un buen grupo de amigos que piensan en hacer muchas cosas, menos estudiar.
Planifica tu tiempo y llévalo a la práctica
La procrastinación, eso tan difícil de decir y tan fácil de hacer, puede que sea el mal más común entre los estudiantes. Y nos encantaría decirte que se pasa con el tiempo, pero la verdad es que no. Es un mal hábito que hay que atajar y eliminar lo antes posible.
Para aquellos que no estéis familiarizados con el término, la procrastinación es el noble arte de dejar para luego alguna tarea. Y seguir posponiéndola todo lo que se pueda hasta que casi te cueste un disgusto, un suspenso o un despido.
Eso que suena tan nuestro, que parece parte de la cultura y que debería ser Patrimonio Inmaterial de la UNESCO, puede jugarte una verdadera mala pasada en tu grado ,así que toca ponerse serio.
Planifica tu semana, da igual cuál sea el método que escojas; agenda de toda la vida, calendario digital o de papel, qué más da. Olvida eso de dejarlo todo para el final, de renunciar o de ponerte unos grandes objetivos.
Las guerras se ganan batalla a batalla, y tú te sacarás el grado aprobando una a una. Así que ten metas alcanzables, fáciles de lograr, como repasar durante 30 minutos, o pasar a limpio apuntes, ya sea que los hayas tomado tú o los hayas descargado.
Esto creará en ti un hábito correcto de estudio, además de ganar en moral al comprobar que eres capaz de alcanzar lo que te propones. Recuerda, día a día, paso a paso.
Dentro de esa planificación, te recomendamos crear apartados más pequeños; desglosa el contenido en pequeñas cápsulas de conocimiento, que cada cápsula corresponda a diferentes secciones de estudio. Esto te ayudará a llevar un orden y un criterio correcto, además de avanzar de forma constante y homogénea.
Luego, sigue a rajatabla tu planificación. La razón es que una vez que estés en medio de la semana, tu cerebro, perezoso como el que más, buscará mil maneras de distraerse, y una de sus favoritas es crear cosas que no son necesarias.
Ya sea ordenar tu cuarto, o incluso ponerte a repasar otra materia, son sólo actividades que te distraerán de tu objeto principal y real. Así que elabora y crea tu calendario priorizando y atendiendo a la urgente y necesidad real de cada bloque de estudio y asignatura.
Intenta mantener la simplicidad en todo momento. Porque nos encanta complicarnos la vida, los métodos nuevos y las formas enrevesadas, ¿por qué? Exacto, porque tu cerebro está deseando hacer cualquier cosa menos lo que debe hacer. Apostamos lo que sea a que en el instituto yo te pasaba y tú, que eres de ordenar poco, tendrías tu cuarto como los chorros del oro cuando llegaba la época de exámenes.
Técnicas y modos de estudio
Es cierto que las modas van y vienen, y siempre hay un estudio nuevo de alguna universidad exótica que asegura que han encontrado un nuevo método de estudio, chocantemente eficaz e increíblemente fácil. Bueno, eso habría que verlo.
Por si acaso, y hasta que no inventen las pastillas de concentración máxima patentadas con un 100% de aprobados, nosotros te vamos a recomendar lo que (casi) siempre funciona y con lo que más de uno nos hemos sacado un grado.
Además de nuestra recomendación principal de que lleves llevarlo todo al día, nos encanta la técnica de práctica activa. Eso quiere decir que una vez ya tengas los conceptos principales asimilados, te lances al rueda y te dejes de tanta teoría para dar paso a la práctica. El camino se hace al andar, así que aplica lo que sabes a través de ejercicios y preguntas de examen.
Sabemos lo que estás pensando; pero si me asignatura no es práctica, ¿cómo lo hago? Tenemos la solución perfecta; explica. Eso es, imagina que tú eres el profesor y debes explicárselo a un alumno, pobre criatura. El hecho de explicar y enseñar algo hace que tu cerebro lo asimile y lo entienda mejor. Pruébalo y te sorprenderán los resultados. Que se preparen tus compañeros en CATS Residence, porque posiblemente escuchen más de un sermón tuyo en época de exámenes.
Haz simulacro de exámenes, y no sólo por las preguntas, sino por el ambiente. Recrea el tiempo exacto de un examen, con preguntas sacadas de años anteriores o por ti mismo revisando el temario. Crear tus propias preguntas también ayuda a la comprensión del tema en cuestión.
No pueden faltar las flashcards, es decir las fichas de estudio de toda la vida, que las puedes usar para ti solo o para ayudarte a estudiar con compañeros. Aunque este es un tema muy personal, el cómo, dónde y con quién estudiar.
El reto está en encontrar las condiciones idóneas para ti; hay personas que necesitan silencio absoluto y otras que sin música no saben ni rascarse, desde los que prefieren crear un show de preguntas y respuestas con compañeros hasta los que sólo quieren memorizar como máquinas repitiendo algo sin fin en su cuarto.
Sea como sea, encuentra tu estilo propio, lo que te motive, te relaje y te ayude a conseguir tu meta.
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